Los pueblos indígenas del mundo desde los chamanes en Mongolia hasta los sanadores en África, pasando por todas las culturas de América usaban los ritmos terapéuticos del Tambor para crear un cuerpo físico, mental y espiritualmente sano.

Por miles de años se han reunido en círculo, muchas veces alrededor del fuego, otras bajo la luz de la luna llena para danzar y hacer música al compas de los tambores y otros instrumentos.

Al ritmo de estos sonidos se conectaban en perfecta armonía con los ritmos de la naturaleza y el latir de sus corazones, llegando a elevar su energía hasta el máximo nivel alcanzando estados de euforia y alegría.

BENEFICIOS
Te conecta con tu corazón y toda vivencia guardada en él, te confronta con tu paciencia y fuerza de voluntad y paso a paso conforme lo construyes te reencuentras contigo y tu interior.