Comentamos en la plática previa a la ceremonia que el mundo tiene una parte visible y una parte invisible. Una realidad ordinaria y una realidad extraordinaria. Nuestro mundo externo y el mundo interno. El mundo natural y el mundo mágico. La vida cotidiana, consensuada, y ésa otra vida que nos acompaña y de la que a veces somos conscientes a través de los sueños, de intuiciones, de encuentros fortuitos, etc.

Algunos podrían decir que se trata de la misma realidad. Que en su primer aspecto es lo que hemos acordado enfocar o conocer de una situación y en el segundo aspecto son las partes desconocidas, ignoradas, o la manifestación “potencial” de la existencia.

Eres único, diferente de todos los otros.

Sin reserva ni duda, permito que estés en el mundo como eres, sin un pensamiento o palabra de juicio…

No veo error alguno en las cosas que puedas decir, ni hacer, sentir y creer porque entiendo que te estás honrando a ti mismo al ser y hacer lo que es verdad para ti.

No puedo recorrer la vida con tus ojos ni verla a través de tu corazón.

Y en la oscuridad de la noche, antes del amanecer, se escucha un rugido…....Es el rugido del Jaguar que me hace estremecer de miedo…....¿Cuando Amanecerá? ¿Hacia donde saldrá el Sol? ¿Hacia donde me dirijo? ..."No temas", escucho una voz desde mi interior…

 ...."Antes de que salga el Sol habrás de morir 4 veces para que puedas verme al Amanecer"....

 ..."La primer muerte será la más dolorosa, el Jaguar entrará en ti, no lo rechaces, tendrás la posibilidad de verte a ti mismo, el miedo hará presa de ti pues nunca antes te habías visto tan claramente, será el despertar de tu Consciencia…..más no cantes victoria, el Jaguar acecha”….

Los pueblos indígenas del mundo desde los chamanes en Mongolia hasta los sanadores en África, pasando por todas las culturas de América usaban los ritmos terapéuticos del Tambor para crear un cuerpo físico, mental y espiritualmente sano.

Por miles de años se han reunido en círculo, muchas veces alrededor del fuego, otras bajo la luz de la luna llena para danzar y hacer música al compas de los tambores y otros instrumentos.

Al ritmo de estos sonidos se conectaban en perfecta armonía con los ritmos de la naturaleza y el latir de sus corazones, llegando a elevar su energía hasta el máximo nivel alcanzando estados de euforia y alegría.

—Muchas personas en la Tierra involucradas superficialmente en la religión creen que su «deber religioso» es sólo llorar.

»Pero el guerrero espiritual no llora ni gimotea ni tiene lástima de sí. ¡Él ve sus defectos y se libera de éstos de una vez y para siempre!

»Cuando te ocupas sólo de la búsqueda de tus propios defectos y de tener lástima por tu propia imperfección, pierdes la oportunidad de ayudar seriamente a otras personas y de trabajar sobre ti mismo.

»¡Es necesario que aprendas a desprenderte de tu propio “yo”! ¡Es necesario que mires a Aquel a Quien amas! ¡Es esencial vivir y actuar usando Su ejemplo! ¡Es esencial seguir Sus preceptos!

»Debes pedirle ayudarte a entender tus errores, para que puedas corregirte, pero también debes tener en cuenta que mucho depende precisamente de ti y sólo de ti.

Dicen que de poetas y locos todos tenemos un poco. también de chamanes, que son los sanadores del cuerpo y el espíritu más antiguos de la humanidad. Un chamán modifica su estado de conciencia para sanar, y lo hace en el mundo del espíritu. La enfermedad es una posibilidad de alcanzar una comprensión de sí mismo, del otro, la comunidad y el cosmos. Para él todo está interrelacionado, vivo y es sagrado.

El chamán alcanza la unidad con la naturaleza, se hermana con todos los seres a través del trance que consigue mediante distintas técnicas. Es capaz de conocer el cielo y el infierno interior. Moverse de uno a otro a voluntad. Ser chamán también implica un grado de madurez y un viaje para convertirse en una persona completa.

"Muchos creen que el arma hace fuerte a un hombre. ¡Pero no es así! ¡Es la risa la que hace fuerte a un hombre! La risa de Nagual transforma la cáscara del “yo” en nada. Hace falta sólo añadir la tranquilidad y el amor y entonces quedará sólo la conciencia infinita, fluida y libre."... Juan Matus... Aprender a reír y a reírse de uno mismo es fundamental para transitar por el camino....Produce una fatiga enorme y un gasto innecesario de energía cuando nos tomamos a nosotros mismos demasiado en serio.