En México estamos corriendo el riesgo de convertir las ceremonias con la Madre Ayahuasca en “una borrachera de colores para hablar del amor, pero sin curarse”.

Es doloroso decirlo, pero creemos que es verdad. Muchas personas toman la ayahuasca pero no han logrado recuperar su salud. Toman ayahuasca pero no tienen relaciones armoniosas. Toman ayahuasca pero no trabajan en lo que aman. Toman ayahuasca pero su mente no está en paz. Toman ayahuasca y tienen experiencias maravillosas, pero siguen viviendo como antes de haberla tomado. Toman ayahuasca pero su corazón no está lleno de amor y de medicina. Hay numerosas y honrosas excepciones, claro. Pero es una triste descripción que puede aplicarse a principiantes y veteranos.

La Ayahuasca puede ayudarnos a instalar la salud en el cuerpo, la paz en la mente y el amor en el corazón. Pero para que todo esto pueda funcionar necesitamos algo más que tomar ayahuasca. Necesitamos seguir un régimen para que la toma de ayahuasca sea beneficiosa.

Cualquier persona que haya tomado homeopatía, por ejemplo, sabrá que además del medicamento propiamente dicho, el médico le prescribirá que no tome refrescos de cola o café, por lo menos. De otra manera el tratamiento no funcionará. Para que la toma con ayahuasca pueda sanarnos, el régimen apropiado debe ser seguido.

Sabemos también que hay mucha gente que toma ayahuasca sin haber hecho la preparación indicada. Creen que porque no tienen síntomas negativos y porque ven colores hermosos ya han obtenido todo lo que la ayahuasca tenía para ellos. Creen que conocen la ayahuasca y la curación. Esto no es necesariamente así. La ayahuasca queda, en la vida de muchas personas, como una bella experiencia que toca su mente, pero que no cambia su cuerpo ni irrumpe en sus vidas.

Que quede claro que no estamos hablando solamente de novatos con la ayahuasca. También caben aquí personas que llevan años conociendo la ayahuasca e, incluso, personas que la comparten en ceremonia o venta al público. Este último tópico lo retomaremos en un próximo texto porque en México es un aspecto muy importante.

En mi caso particular, tras años de conocer la medicina (más de una década), estoy seguro de que había cosas que no había tocado durante las ceremonias y que, por lo tanto, tampoco había curado, sencillamente porque comía picantes. Aclaro que los días de preparación no comía carnes ni tenía orgasmos, y que de manera ya habitual no bebo alcohol ni tomo medicamentos.

“¿Qué te va a enseñar la planta si no dietas?”, dicen algunos maestros, y tienen razón. Y aunque no todos tienen la oportunidad de ir a la selva y ponerse en las manos de un curandero consumado, todos tenemos la oportunidad de investigar, conocer y hacer todo lo que está en nuestras manos para que, a través del camino pavimentado que logra nuestro régimen de preparación previa, el amor y la sabiduría puedan llegar a nuestra mente y nuestra carne. Hacer con amor y conciencia lo que está en nuestras manos; ni Dios ni la Planta nos pedirán más. Pero no obtendremos los mejores resultados si hacemos menos.

¿Cuál es el régimen apropiado? En mi opinión, el régimen apropiado empieza también por un propósito claro y puro para tomar la Ayahuasca. “Por curiosidad”, “porque me invitaron” o “para ver qué se siente” no son las mejores razones para asistir a una ceremonia. Las experiencias hermosas de ayahuasca pueden ser lo más sublime que has experimentado en tu vida, pero también hay que considerar que la ayahuasca actuará abriendo tu mente subconsciente y tu memoria celular para liberarte de cargas pasadas. Y es bueno saber que en estos espacios de nuestro interior hay heridas que sólo es conveniente abrir cuando también estás dispuesto a sanarlas, ya que de otro modo ser dolorosamente consciente de algo que no quieres arreglar puede convertirse en una carga. Para quien quiere trascender su dolor y encontrar un sentido y una guía en su vida, esto es una bendición.

Ahora, ya que la ayahuasca no es sólo una maniobra sino que la ceremonia implica que bebas físicamente el brebaje, conviene que las condiciones físicas del cuerpo que la bebe sean las mejores. La preparación que consigue que esta preparación sea la mejor no nace solamente de mi opinión, sino que se comparte desde el conocimiento y la experiencia de las culturas y los maestros que la han tomado durante siglos y que tienen todo un legado para compartir, si nosotros estamos dispuestos a aprender. Esta preparación física debe seguirse por lo menos dos días antes de la ceremonia y es como sigue:

 

-          Comer arroz, lentejas y verduras cocidas. Sin sal, azúcar ni picantes. Puedes beber agua natural sin enfriar al gusto y tomar un té con cada comida (no café). Lo mejor es evitar completamente la fruta durante estos días (por el azúcar, que no por ser natural deja de ser azúcar), pero puedes tomar una pieza por comida. Seis horas antes de la ceremonia no se debe tomar nada. Desde luego, la comida sabrá insípida y para muchas personas será desagradable. Recuerden que es un régimen y no una receta de alta cocina, y que logrará resultados maravillosos durante la ceremonia. La única carne permitida es la de pescado (no mariscos), y tengan presente: sin sal.

-          Evitar el uso de otras plantas (como la marihuana, el peyote, los hongos, etc.) durante una semana antes de la ceremonia. Si quieres usar otras plantas, por lo menos hay que darle su lugar y su tiempo a cada una. Los medicamentos psiquiátricos, psicotrópicos y las drogas deberán suspenderse también una semana antes, y los alopáticos para desórdenes no relacionados con el sistema nervioso durante tres días antes (Con recomendaciones especificas en algunos casos, ejemplo: diabetes, medicamentos para el corazón etc.). El consumo del alcohol y café debe suspenderse tres días antes.

-          Evitar orgasmos en pareja o solitarios en estos días de preparación.

 

Para lograr los mejores resultados no solamente son necesarios los agentes externos de la ayahuasca y el chamán. También son necesarios los factores internos de nuestra intención y la excelente preparación previa para recibir la ayahuasca en nuestro organismo.

Ya que sólo nuestra preparación está completamente en nuestras manos, es conveniente que seamos impecables con la misma. Y al buscar la impecabilidad, vale la pena escuchar y aprender de la preparación que se ha pulido durante siglos en las selvas amazónicas, lejos de la superficialidad y el hedonismo de las “culturas” modernas.

Te deseamos de corazón sensaciones maravillosas y visiones hermosas. Pero también conocimiento profundo de ti mismo, y lo mejor que la Ayahuasca puede darnos: un corazón lleno de amor y de medicina.

 

                                                   Guillermo Ruiz Colmenero